Declaración de Sonapesca frente a Informe del Estado de los Recursos Pesqueros 2017

Como Sonapesca, valoramos los resultados del informe del Estado de los Recursos Pesqueros durante 2017, elaborado por la Subsecretaría de Pesca, que evidencian la progresiva mejoría de las especies en nuestras costas. Esta recuperación de biomasa no es casual; a nuestro juicio, esto se debe a diversos mecanismos que estableció la Ley de Pesca que rige desde 2013. Desde esa fecha se han ido implementando los Comités Científicos, la operación de los Comités de Manejo, el enfoque ecosistémico, programas de observadores a bordo, entre otras medidas, a través de las cuales las decisiones en materia de pesca son tomadas bajo criterios científicos y fundados. A esto se suma, además, el fuerte compromiso de la pesca industrial de trabajar en pos de la sustentabilidad de los recursos del mar, colaborando en todas estas instancias, a través de los institutos de investigación (CIAM, INPESCA, CEPES), que generan y aportan importante información para el manejo pesquero.

En este sentido, valoramos particularmente la situación del jurel, pesquería que tiene un fuerte componente de extracción industrial. En 2013, la Organización Regional del Pacífico Sur (ORP-PS) —que evalúa los stocks pesqueros y fija cuotas de extracción que velan por la sostenibilidad de las especies marinas transzonales—, a través de su comité científico internacional, indicó que esta pesquería se encontraba en niveles del 48% de su rendimiento máximo sostenible (RMS), lo que mantenía a esta pesquería calificada como “sobrexplotada” por la Subsecretaría de Pesca.

En 2017, el panorama fue más auspicioso, ya que la biomasa alcanza niveles del 102% sobrepasando el punto del RMS, por lo que esta pesquería muestra una notable mejoría y sale de la categoría de recurso sobreexplotado. De hecho, el año pasado, como Sonapesca, iniciamos un proceso de certificación de la extracción del jurel bajo el estándar de Marine Stewardship Council (MSC), que exige altos niveles de sostenibilidad al recurso, al medio ambiente, a la gobernanza y a las empresas.

El jurel no ha sido el único que ha mostrado síntomas de mejoría: la anchoveta de la III y la IV Región también resaltó con un incremento del 100% en su biomasa, lo que deja a esta pesquería como una de las más sanas del país en términos de extracción. Además, cabe destacar la permanencia de los stock de crustáceos por sobre el RMS durante este período, lo que le ha valido el reconocimiento del estándar MSC al manejo pesquero de estos recursos.

A pesar de estas noticias auspiciosas, como sector tenemos un consenso transversal en cuanto a que la principal medida para evitar la sobreexplotación de los recursos marinos es combatir la pesca ilegal y el sobre esfuerzo de pesca que existe en algunas pesquerías. Este debe ser el foco para mantener la senda de la recuperación de nuestras pesquerías.


Recibido de Catherine Klein, Periodista, extend.