Declaración pública de la Sociedad de Ecología de Chile (SOCECOL) respecto al aumento de los incendios forestales catastróficos

13 de enero de 2017
Respecto a los incendios forestales que han afectado en reiteradas ocasiones a Chile Central, y en el último tiempo a la ciudad de Valparaíso y a otras zonas periurbanas de Chile central, la Sociedad de Ecología de Chile declara lo siguiente:

1. Existe un indudable aumento en los incendios forestales en zonas rurales y
periurbanas de Chile central en la última década debido a una multiplicidad de factores
entre los que destacan el largo período de sequía por el que estamos atravesando, el
aumento de las temperaturas producto del cambio climático causado por las
actividades humanas, acumulación de combustible asociados a la biomasa de
especies vegetales exóticas invasoras y un aumento de las igniciones causadas por la
actividad humana.

2. Estos grandes incendios forestales tienen impactos directos en la sociedad y las
personas, causando daños económicos cuantiosos, pero también dañan,
especialmente cuando son repetidos en el tiempo, los ecosistemas, su biodiversidad y
los servicios ecosistémicos, como producción de agua y paisaje, que estos proveen a
la población.

3. Para prevenir y reducir la ocurrencia de incendios junto con mitigar los daños
causados por los incendios forestales es necesario una estrategia de planificación
territorial integradora, de largo plazo, que incluya también los aspectos ecológicos del
territorio, y que no sólo reduzca la probabilidad de incendios catastróficos, sino que
también asegure ecosistemas más resilientes frente a la creciente amenaza de los
incendios forestales y el cambio climático. Para ello es necesario considerar, de
manera estratégica, al menos los siguientes elementos:

a. Planificación urbana: Las ciudades en Chile están creciendo sin una
planificación territorial adecuada que considere el entorno natural en el
cual se sitúa la ciudad. Los planes reguladores, en muchos casos
obsoletos, no se desarrollan al ritmo de los cambios ambientales y
sociales que ocurren en el territorio. Esto genera conflictos en la
interfase urbano-rural que podrían evitarse si la ciudad se adaptara a su
entorno y se diseñaran paisajes donde los distintos usos del suelo son
considerados como espacios interrelacionados, necesarios y
complementarios.

b. Reducción de combustible: La vegetación existente en zonas
periurbanas tiene una alta carga de combustible, tanto en especies
vegetales exóticas como nativas. Especies exóticas invasoras, como
por ejemplo los retamos, los aromos y Eucalyptus, no sólo aumentan la
carga de combustible sino que además poseen características
asociadas a regímenes de incendios forestales intensos. Por lo tanto,
es necesario diseñar e implementar zonas de amortiguamiento
alrededor de las ciudades con una menor carga y continuidad de
combustible, lo que permitirá controlar rápidamente un incendio forestal
en caso de producirse.

c. Restauración de áreas periurbanas: Si bien el combustible es uno de
los parámetros más relevantes para disminuir los incendios forestales,
es importante considerar variables más amplias respecto a la salud y
resiliencia de los ecosistemas periurbanos. Acciones basadas en
conocimiento de restauración de los ecosistemas nativos permitirían
recuperar tanto la biodiversidad como los servicios ecosistémicos, por
ejemplo, agua, paisaje, recreación, asociados a estos ecosistemas y a
su vez reducir el riesgo de incendios forestales. Estas medidas son de
largo plazo, por lo que su diseño inicial e implementación temprana es
clave.

d. Mejorar la prevención, predicción y el combate de incendios: el
Estado debe garantizar la planificación de estrategias a corto, mediano
y largo plazo que permitan disminuir la probabilidad de incendios así
como también su pronta extinción. Casos internacionales como los de
Australia o Estados Unidos se centran en manejar el paisaje, a través
de la disminución de elementos combustibles y en educar a los
habitantes a través de planes de protección de incendios. A lo anterior
debe sumarse el fortalecimiento de un cuerpo permanente de combate
de incendios forestales ya que los incendios en Chile central están
ocurriendo en la casi totalidad de los meses del año.

4. El Estado chileno ha reconocido que los incendios forestales son un factor
determinante en aspectos sociales, económicos, y ambientales, y ha manifestado en
su Política Forestal (2015-2035) la voluntad de abordar con prontitud y urgencia este
fenómeno. En Chile, existen los especialistas y las capacidades para poder diseñar y
monitorear planes de gestión del territorio que consideren factores sociales y
ecológicos, y debemos ser capaces de hacerlo antes de que sigan ocurriendo más
tragedias que dañen el patrimonio social, cultural y natural del país. La Sociedad de
Ecología manifiesta nuevamente su completa disposición para la implementación de la
Política Forestal y otras medidas que permitan evitar los incendios forestales
catastróficos, y mitigar y reducir sus impactos.


Documento: SOCECOL-incendiosforestales

La Sociedad de Ecología de Chile (SOCECOL) es una sociedad científica sin fines de
lucro, que desde 1994 trabaja promoviendo y estimulando el desarrollo de las ciencias ecológicas en Chile, a través de investigaciones teóricas y experimentales, y otras actividades que beneficien distintos intereses públicos, tales como protección del medio ambiente y educación. Cuenta con más de 200 socios, la mayoría de los cuales son ecólogos profesionales, pertenecientes al mundo académico, público o privado, nacional o internacional. www.socecol.cl

Contactos
Dra. Olga Barbosa, Presidenta SOCECOL, Académica Universidad Austral de Chile.
Fono +569-8452 6073, [email protected]

Dr. Aníbal Pauchard, Director SOCECOL, Académico Universidad de Concepción.
FONO +569-98907387, [email protected]

Dr. Francisco Zorondo, Director SOCECOL, Académico Universidad Santiago de
Chile. Fono +569-79811965, [email protected]

Secretaria SOCECOL, [email protected]


Recibido de Dra. Carmen Paz Silva, Secretaria Ejecutiva, Sociedad de Ecología de Chile