Unidad Ozono entregó información sobre los peligros de la radiación UV

En una actividad al aire libre, profesionales de la Unidad Ozono del Ministerio del Medio Ambiente advirtieron a la población sobre los daños que provoca la exposición a los rayos solares en esta época del año.

Cada fin de semana más de 40.000 personas participan de Ciclorecreovía, instancia que entre las 9 de la mañana y las 2 de la tarde, transforma distintas calles y avenidas de las principales ciudades de Chile en circuitos de paseo. La Unidad Ozono del Ministerio del Medio Ambiente fue parte de esta actividad, entregando información sobre los peligros de la radiación UV.

“Durante la época de verano la población suele incrementar su exposición al sol, muchas veces desconociendo los peligros y los daños que los rayos ultravioleta generan en nuestra salud y el medio ambiente. Por este motivo, el llamado es a tomar conciencia sobre los daños a los que está expuesta nuestra piel y, al mismo tiempo, la importancia de proteger la Capa de Ozono”, indica Marcelo Mena, Ministro de Medio Ambiente.

Durante la jornada se entregaron folletos informativos con las medidas que cada persona debe tomar antes de exponerse al sol (ver recuadro), además de botellas de agua y muestras de bloqueador a quienes transitaron por CicloRecreovía.

“La gente se mostró muy interesada en la problemática de la Capa de Ozono. Muchos usaron las muestras de bloqueador en el momento, al darse cuenta de lo desprotegida que estaba su piel y a todos los daños que se exponían”, cuenta Claudia Álvarez, asistente de la Unidad Ozono.

Efectos sobre la piel y el medio ambiente

La radiación UV daña directamente el ADN de las células de la piel de las personas y los seres vivos, provocando un daño acumulativo en la piel. Las quemaduras y los bronceados son el resultado a corto plazo de la exposición excesiva a los rayos UV, y son señales de daño a la piel.

Diversos estudios han comprobado que la radiación UV inhibe el ciclo del fitoplancton, organismos unicelulares como las algas que componen el último eslabón de la cadena alimenticia. Los biólogos temen que estas reducciones del fitoplancton provoquen una menor población de otros animales, alterando toda la cadena trófica.

“Es muy importante informarnos sobre las sustancias que dañan la Capa de Ozono y las acciones que se están llevando a cabo, tanto en nuestro país como a nivel internacional, para preservarla. Por nuestra parte, seguimos avanzando en la reducción de sustancias agotadoras del ozono, a través del Protocolo de Montreal y sus enmiendas”, agrega Marcelo Mena.

Recomendaciones para un correcto cuidado de la piel:

Adoptar medidas de protección adicionales como el uso de sombrillas, gorros y gafas.
Evitar la exposición al sol entre las 12 y 4 de la tarde.
Preferir siempre la sombra.

Elegir un filtro solar adecuado para el tipo de piel y edad. Las personas que son blancas, albinas y colorinas deben usar idealmente protectores solares con factor 50 o más, ya que son más sensibles al daño por radiación UV, mientras que para las pieles morenas se recomienda un factor de protección 30 o más.

Elegir un protector solar de amplio espectro que proteja tanto de los rayos UV-B como UV-A. Para esto, se debe verificar que el etiquetado del producto diga que es amplio espectro o indique “UV-A”.

La aplicación de un protector solar debe ser, de preferencia, media hora antes de la exposición al sol, y re-aplicar cada tres o cuatro horas, usando al menos:

media cucharada de té de protector solar en el rostro, cuello y orejas
media cucharada de té para cada brazo
una cucharada de té para torso, una para espalda y una para cada pierna

La aplicación de una menor cantidad de protector, reduce significativamente la protección.

Si ingresas al agua se debe volver a aplicar protector, aunque haya pasado menos del tiempo recomendado para su re-aplicación. Lo mismo si se transpira mucho o se seca con una toalla.

Se deben adoptar medidas fotoprotectoras cuando se realicen actividades laborales o de ocio al aire libre, incluso en días nublados.

Tener en cuenta circunstancias que pueden significar un riesgo suplementario: la alta montaña y superficies reflectoras como nieve, hierba, arena y agua.

Fotos:


Recibido de Macarena Maldonado Araya, Periodista, Pauta Creativa Comunicaciones.