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Energías Renovables

Central Geotérmica Curacautín: Energía Renovable desde el Subsuelo Volcánico de Chile

Geotermia en Chile: El Potencial Energético del Cinturón Volcánico

Chile es uno de los países con mayor potencial geotérmico del mundo. Su posición sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, con más de 90 volcanes activos distribuidos a lo largo de su territorio, representa una fuente de energía renovable prácticamente ilimitada que el país ha tardado décadas en comenzar a aprovechar. El proyecto de central geotérmica en las cercanías de Curacautín, en la Región de La Araucanía, es una de las iniciativas más avanzadas para transformar el calor volcánico del volcán Tolhuaca en electricidad limpia.

La geotermia consiste en aprovechar el calor almacenado en el interior de la Tierra, ya sea para generar electricidad mediante turbinas de vapor o directamente como calor para calefacción, procesos industriales o usos agrícolas. A diferencia de la energía solar o eólica, la geotermia es una fuente disponible las 24 horas del día, los 365 días del año, independientemente de las condiciones climáticas, lo que la convierte en una generación de base ideal para complementar la intermitencia de otras renovables.

El Volcán Tolhuaca y el Recurso Geotérmico de Curacautín

El volcán Tolhuaca, con sus 2.780 metros de altura, forma parte del arco volcánico de la Cordillera de los Andes en La Araucanía. Su actividad fumarólica y la presencia de fuentes termales en sus laderas son evidencia superficial de un sistema hidrotermal profundo con temperaturas que, según estudios geofísicos, pueden superar los 200°C a profundidades de entre 1.500 y 3.000 metros.

Las exploraciones geotérmicas en la zona de Curacautín han confirmado la existencia de un reservorio geotérmico de alta entalpía, es decir, con suficiente temperatura y presión para generar electricidad de manera eficiente. Las perforaciones exploratorias realizadas en la última década han caracterizado la geometría del reservorio, la permeabilidad de las rocas y la composición química de los fluidos geotermales, información esencial para el diseño de una central productiva.

Fases del Proyecto de Central Geotérmica en Curacautín

El desarrollo de una central geotérmica implica varias etapas de largo plazo. La fase de exploración, que ya se ha llevado a cabo en la zona de Tolhuaca, incluye estudios geológicos de superficie, mediciones geofísicas, análisis geoquímicos de aguas y gases, y perforaciones de pozos exploratorios. Esta fase es la más costosa y riesgosa del proyecto, ya que existe incertidumbre sobre la viabilidad del recurso hasta que se perforan los primeros pozos.

Superada la fase exploratoria, el proyecto avanza hacia la perforación de pozos de producción —generalmente de 2.000 a 3.500 metros de profundidad— y la instalación de la planta de generación. En el caso de un yacimiento de alta entalpía como el de Tolhuaca, se utiliza tecnología de ciclo flash, donde el fluido geotermal bajo presión es llevado a superficie y sometido a una reducción de presión que provoca su evaporación parcial. El vapor generado impulsa una turbina conectada a un generador eléctrico, produciendo energía sin combustión y con emisiones de CO₂ mínimas.

Energía Geotérmica para la Matriz Eléctrica del Sur de Chile

Una central geotérmica en Curacautín podría aportar entre 30 y 100 MW de potencia instalada a la red eléctrica nacional, dependiendo del tamaño final del proyecto. Para dar una referencia de escala, 100 MW son suficientes para abastecer a aproximadamente 200.000 hogares de manera continua. En la región de La Araucanía, que enfrenta desafíos de pobreza energética y dependencia del gas licuado y la leña para calefacción, el desarrollo de una fuente local de energía renovable tendría un impacto social y ambiental significativo.

El sur de Chile también es una zona donde la demanda de calor industrial es relevante: industrias madereras, agroindustriales y acuícolas podrían beneficiarse del calor geotermal de baja temperatura para procesos de secado, pasteurización y climatización de plantas, reduciendo su dependencia de combustibles fósiles.

Desafíos Ambientales y Sociales del Proyecto

El desarrollo de la central geotérmica de Curacautín no está exento de controversias. La zona de influencia del proyecto incluye territorios de comunidades mapuche que tienen una relación cultural y espiritual profunda con el volcán Tolhuaca y sus aguas termales. La consulta indígena, establecida por el Convenio 169 de la OIT y el sistema de evaluación de impacto ambiental chileno, es un requisito obligatorio que el proyecto debe cumplir de manera genuina y participativa.

Además, la perforación geotérmica puede generar microsismicidad inducida, aunque de magnitudes generalmente muy pequeñas e imperceptibles. El manejo de los fluidos geotermales —que pueden contener compuestos de azufre, boro y arsénico— requiere sistemas de reinyección y tratamiento rigurosos para evitar la contaminación de acuíferos superficiales. Estos aspectos son evaluados en el proceso de aprobación ambiental, que incluye la elaboración de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y su revisión por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA).

Geotermia en el Marco de la Transición Energética Chilena

Chile se ha comprometido a alcanzar la carbono neutralidad en 2050 y a que el 70% de su generación eléctrica provenga de fuentes renovables para 2030. En este contexto, la geotermia puede jugar un papel estratégico como energía de respaldo y regulación, complementando la alta penetración de solar y eólica que el país ya está experimentando.

El Ministerio de Energía ha identificado más de 300 áreas con potencial geotérmico en Chile, con una capacidad teórica de varios miles de MW. Sin embargo, las barreras de acceso —altos costos de exploración, largo plazo de retorno, complejidad regulatoria y oposición social en algunas zonas— han frenado el desarrollo del sector. El proyecto de Curacautín, si logra superar estos obstáculos, podría ser el referente que impulse el desarrollo de la industria geotérmica chilena en las próximas décadas.

El Futuro de la Geotermia en La Araucanía

Más allá de la generación eléctrica, la zona de Curacautín podría convertirse en un polo de desarrollo geotérmico integral: calefacción distrital para la ciudad, turismo termal sustentable, producción agrícola en invernaderos calentados geotérmicamente, y un centro de investigación científica sobre vulcanología y geotermia aplicada. Este modelo de uso múltiple del recurso, exitoso en Islandia y algunos países de Centroamérica, maximiza el beneficio social de la inversión en infraestructura geotérmica.

La central geotérmica de Curacautín es, en suma, mucho más que un proyecto de generación eléctrica: es una apuesta por el desarrollo sustentable de una región que tiene en su subsuelo volcánico una fuente de riqueza energética que puede transformar su matriz productiva y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

Carolina Muñoz Vega

Carolina Muñoz Vega

Periodista ambiental y bióloga marina con más de 12 años de experiencia cubriendo temas de ecología, conservación y sustentabilidad en Chile. Especializada en biodiversidad costera, cambio climático y políticas ambientales. Colaboradora en medios especializados y conferencista en foros de medio ambiente en la Región del Biobío.