ACESOL critica al Gobierno por su rechazo al Netmetering

acesol-logo-150x150-01Estimado Colega:

Uno de los temas más debatidos en los últimos días dentro del sector eléctrico y de las energías renovables es el escaso resultado que ha tenido la Ley de Netbilling, lo que ha hecho a muchos sectores presionar por un cambio a NetMetering. Sin embargo, hace unos días el Gobierno fijó su posición en este tema y descartó apoyar una modificación, lo que tiene al sector de la industria solar muy descontenta y preocupada. Les enviamos por eso una Columna con su posición.

LA POSTURA DE ACESOL FRENTE AL RECHAZO POR EL NETMETERING
Gabriel Neumeyer, Director de Acesol

El reciente anuncio del Gobierno de no apoyar un cambio de ley de generación distribuida de NetBilling a Netmetering para la tarifa BT1, está demostrando poca voluntad política de las autoridades por masificar el uso de la energía solar a nivel distribuido.

No es un misterio que la ley 20.571 ha empezado con un funcionamiento excesivamente lento. Hasta la fecha sólo se han conectado al sistema eléctrico unos ocho sistemas Fotovoltaicos y la industria solar calcula que no llegaremos a cifras significativas este año, por lo que la ley será un fracaso.

Lo que ocurre es que ésta no incentiva la instalación de sistemas fotovoltaicos, ya que los paybacks asociados a los proyectos pueden llegar a ser de hasta 15 años en la zona central, por lo que se mantienen concentrados en un nicho muy específico de la población.
Como Acesol buscamos que el uso de la energía solar se masifique, para lo cual hemos abogado por un cambio en la ley a netmetering, de neteo uno a uno, es decir, que se pague por la inyección lo mismo que el usuario paga por su consumo, no la mitad, como ocurre con la actual ley de netbilling. No coincidimos con los argumentos planteados en contra de esta modificación que está planteando el Gobierno.
En primer lugar, las autoridades han hecho una simulación absolutamente alejada de lo que podría llegar a ser la realidad. Proyectar a un 10% la penetración de los sistemas fotovoltaicos, como han señalado, es una utopía. Ni siquiera en California, el mayor ejemplo de desarrollo asociado al netmetering, con 10 años de experiencia en este tema, han llegado al 5%.

Además, esta argumentación es contradictoria. Por un lado presentan este escenario ultra optimista y por otro señalan que los sistemas son demasiado caros para la mayoría de los chilenos, por lo que sólo serán accequibles para el sector de altos ingresos de la población. El potencial de reducción de costos de los sistemas hoy en día en Chile no está en el producto, sino que más bien en los costos de la instalación, que todavía son altos en comparación con los valores en mercados donde la fotovoltaica está masificada. Pero ¿cómo puede la industria solar masificarse, para reducir costos y ayudar a que todos puedan tener su sistema solar, si no se le da el impulso, el “empujón” que necesita?
Por otra parte, las supuestas pérdidas a las que aluden las autoridades no existen, sólo se trata de una adecuación entre potencia conectada y energía consumida, bajo una medida de eficiencia energética como es el uso de sistemas fotovoltaicos para ahorro de electricidad. Bajo un prisma de pérdidas, toda medida de eficiencia energética podría ser vista como un “subsidio regresivo”, como lo han llamado, tal como es comprar un refrigerador eficiente o ampolletas de bajo consumo. ¿Acaso no hablan todos de la importancia de la eficiencia energética? Seamos consecuentes, démosle oportunidad a una de las mejores medidas de eficiencia energética: la fotovoltaica distribuida.
Es cierto que la tarifa BT1 (la que utilizan los hogares) tiene una componente que corresponde a la energía y otra a la potencia, destinada a la mantención de la infraestructura de las redes. Pero los excedentes de un pequeño sistema solar sólo usan una parte mínima de la red, no se justifica que se descuente todo el valor asociado a la potencia para mantener la red completa de distribución, como se está haciendo con el Netbilling.

Hay que considerar que los excedentes que genera una vivienda, en la práctica se mantienen bajo el transformador de la cuadra y se consumen allí mismo, por ejemplo en la casa del vecino, que así también contará con energía solar. Por tanto se utilizan sólo pocos metros de cable de la red de distribución.
Hay que saber que los cambios que generan nuevas tecnologías en el comportamiento de la gente en relación a su consumo eléctrico, se consideran cada cuatro años en la actualización de la determinación de la empresa modelo de distribución, por tanto no hay pérdidas, se sigue garantizando la ganancia de las empresas distribuidoras.

En Acesol no esperamos subsidios para el desarrollo de la energía solar fotovoltaica. La tecnología es competitiva y la industria solar está preparada. Lo que necesitamos es que exista un real compromiso del Estado con las ERNC a nivel distribuido, en pequeños generadores, no sólo para grandes plantas, y que éste se refleje en leyes y normativas que ayuden a impulsar el mercado.
Cada sistema solar fotovoltaico pequeño aporta independencia energética al país, ayuda a modernizar el sector y diversificar las fuentes energéticas. La ley actual no está tomando en cuenta este aporte.

La energía solar fotovoltaica distribuida es una tremenda oportunidad para que todos los chilenos puedan participar en el sector eléctrico, generando energía limpia y ahorro. Muchos países en todo el mundo lo están haciendo, y con mucho éxito, sin subsidios, pero sí con reglas y condiciones justas. Chile, con su ley de netbilling se está quedando atrás, desaprovechando la oportunidad que nos da la fotovoltaica. Se debe dar la base al mercado para que se desarrolle.

Si los chilenos de verdad queremos que se masifique la energía solar distribuida, más que solo tener una ley “para la foto”, como la actual, necesitamos netmetering para BT1, instrumentos de financiamiento con intereses a nivel de crédito hipotecario y un programa especial para viviendas sociales. Estas tres herramientas son la base para el desarrollo de la energía solar a nivel masivo, y con posibilidades de crecimiento para muchos actores, desde instaladores locales hasta las empresas establecidas del sector eléctrico que con un verdadero Netmetering también podrán  desarrollar nuevos negocios.


Recibido de Verónica Munita, Gerente ACESOL