Cuatrocientos cincuenta flamencos andinos vuelan con anillo para su seguimiento

FOTO 7Cuatrocientos cincuenta flamencos andinos vuelan con anillo para su seguimiento

En el marco del Plan de Conservación de Flamencos Altoandinos, la Corporación Nacional Forestal CONAF, Región Antofagasta, realizó una importante actividad que consistió en la instalación de cuatrocientos cincuenta anillos a flamencos andinos (Phoenicoparrus andinus) para su seguimiento. El anillamiento que se efectuó en la laguna Puilar, del Salar de Atacama de la Reserva Nacional Los Flamencos, permitirá mantener el seguimiento del desplazamiento de estas aves en el norte de Chile y los países fronterizos.

En el evento estuvo presente personal de la Unidad Reserva Nacional Los Flamencos y Monumento Natural La Portada, personal de CONAF de la Región de Tarapacá, la comunidad indígena de Toconao y profesionales de SQM, entidad que actuó como facilitador en la gestión de la adquisición de los anillos en el marco del Convenio de Cooperación Técnica entre CONAF y SQM para las acciones de conservación de flamencos en el Salar de Atacama.

La importante actividad forma parte del Programa Internacional de Marcaje de Flamencos Altoandinos del Grupo de Conservación de Flamencos Andinos que integran los países de Argentina, Bolivia, Chile y Perú. Sin embargo, a partir de la década de los ochenta en la región, la institución ha efectuado acciones de conservación de flamencos altoandinos como evaluación de colonias y marcaje. El año 2004 realizó anillamiento en la Laguna Puilar y el último, el 2006 en la Laguna Barros Negros.

Ricardo Moyano, Director Regional de CONAF destacó que “es importante conocer más sobre estas aves y su desplazamiento en la zona, a través de la aplicación tecnológica, y al mismo tiempo, aportar al conocimiento científico de la especie. También, es relevante destacar que CONAF ha realizado importantes estudios relacionados con la reproducción de los flamencos en el Salar de Atacama. Todo esto, en favor de la conservación y protección de la especie”. Enfatizó.

Anillos

Los anillos son instrumentos de marcaje, cuyo objetivo es distinguir individuos durante las acciones de monitoreos ejecutadas por Guardaparques, para luego obtener información a través de los avistamientos de flamencos anillados que se desplazan en la Subregión ecológica de la Puna de los Andes Centrales que comprende los países Argentina, Bolivia, Chile y Perú.

En este contexto, el gerente de Medioambiente y Comunidad de SQM, Pablo Pisani, indicó “Aportamos con los anillos para estos 450 polluelos de flamencos porque nos ayudará con los monitoreos permanentes, que realizamos junto a CONAF, principalmente al ciclo reproductivo de los flamencos. Por lo que, con esta tecnología podremos efectuar un seguimiento a largo plazo de la vida de estas aves, permitiéndonos realizar un trabajo más sustentable”.

El anillo consiste en un cilindro de plástico de doble capa, de color blanco con letras negras grabadas bajo relieve, con un código único de cuatro letras, su longitud es de 50 milímetros con un diámetro de 17 milímetros. En este caso, el anillo se instaló en la extremidad inferior de flamencos andinos de tres meses de edad.

El sistema de códigos en anillos implementado, proviene de la experiencia aplicada hace 40 años en Europa en aves acuáticas. Cada anillo contiene una combinación única de cuatro letras fáciles de distinguir en terreno que no se confunden entre sí.  En este caso, cada país mantiene asignada un conjunto de serie con códigos únicos, lo que permite diferenciar flamencos anillados en cada país; a Chile le corresponden 27 mil códigos únicos.

Al momento de anillar a cada flamenco, se recolectó una serie de datos de muestreo estandarizado como código de anillo, país, fecha, coordenadas geográficas, sitio de la colonia, especie, peso, entre otros.

La Corporación Nacional Forestal de la Región de Antofagasta, actúa como Secretaría Técnica de Flamencos Altoandinos en Chile; entre las diversas acciones que realiza para la conservación de estas especies, se encuentra la ejecución de un Programa de Seguimiento de individuos previamente capturados, a los que se les instala dispositivos para lograr su posicionamiento espacial a través de un tiempo determinado.

Entre los métodos de seguimiento de flamencos más usados a nivel mundial se encuentran la instalación de anillos, que permiten la observación directa de individuos a través de equipos ópticos como binoculares y telescopios terrestres, y el uso de transmisores satelitales, que permiten el seguimiento remoto a grandes distancias. Ambos métodos de seguimiento de individuos son complementarios entre sí, por lo que dependiendo de cuál se utilice será posible determinar aspectos como, la edad del individuo al momento de su registro en vida libre, edad aproximada de madurez sexual y fidelidad al sitio de nacimiento (filopatría), longevidad aproximada promedio de la especie, rutas de desplazamiento y frecuencia de éstos en el tiempo, patrones de distribución espacio-temporal, uso de los hábitats y sus recursos, entre otros.

El Flamenco Andino

El Flamenco Andino se encuentra en Categoría de Conservación Vulnerable, su nombre científico es Phoenicoparrus andinus. En la zona norte del país habita en los humedales altoandinos de Chile,  distribuyéndose en  los países fronterizos como Perú, Argentina y Bolivia.

En las lagunas salinas altiplánicas se alimenta de microalgas o deatomeas y microinvertebrados, posee en un plumaje rojizo que lo adquiere a través de su dieta. Alcanza un tamaño de 120 centímetros aproximadamente. Los bordes de sus alas son negras,  cuando sus alas están plegadas, su cola forma un triángulo negro. Tiene un pico robusto y curvo,  es la mitad basal amarilla y mitad exterior negra.  Sus largas patas son de amarillo pálido.

La etapa de reproducción de esta especie comienza cuando finaliza el invierno, con las marchas nupciales de cortejo, durante octubre y diciembre se cortejan y comienzan la etapa de nidificación, donde construyen sus nidos, algunos reparan o reutilizan los nidos antiguos que se mantuvieron de la temporada pasada.  Durante diciembre y enero, las parejas copulan, y se preparan para la incubación. Anidan en colonias, en lugares solitarios, construyendo un nido con barro similar a una taza, en el que depositan un huevo blanco.

Los agentes que amenazan su reproducción son variados, depredadores como el zorro invade sus nidos, la lluvia anega los nidos en las temporadas donde se manifiesta el invierno altiplánico;  también, intervención antrópica donde las personas extraen los huevos.


Recibido de Janett Sofia Martínez Acosta
Periodista
Corporación Nacional Forestal
Antofagasta

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