Campaña Salvemos Nuestro Abejorro: Protección del Bombus Dahlbomii en Chile
El Abejorro Nativo de Chile: Un Gigante Polinizador en Peligro de Extinción
El Bombus dahlbomii, conocido popularmente como el “abejorro nativo de Chile” o “abejorrón gigante”, es la especie de abejorro más grande del mundo y uno de los polinizadores más importantes de los ecosistemas nativos del sur de Sudamérica. Endémico de los bosques templados de Chile y Argentina, este insecto de pelaje anaranjado brillante —que puede alcanzar hasta 4 centímetros de longitud en las reinas— está enfrentando una de las crisis de conservación más dramáticas registradas en un polinizador silvestre.
En apenas dos décadas, las poblaciones de B. dahlbomii han colapsado en gran parte de su rango histórico. Lo que antes era un insecto común en los jardines y campos de La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos es hoy una rareza que muchos habitantes de esas regiones ya no recuerdan haber visto. Esta catástrofe silenciosa está motivando campañas de concienciación y conservación en Chile y Argentina, entre las que destaca la Campaña “Salvemos Nuestro Abejorro”.
El Culpable: Bombus terrestris y el Patógeno Introducido
La causa principal del colapso del abejorro nativo es bien conocida por los científicos: la introducción del abejorro europeo Bombus terrestris para la polinización comercial de cultivos de tomate y otras hortalizas bajo invernadero a partir de los años 1990. Esta especie europea, ampliamente utilizada por la industria agrícola en todo el mundo por su eficiencia polinizadora, trajo consigo un patógeno devastador para las especies nativas americanas: el microsporidio Nosema bombi y otros parásitos como Apicystis bombi.
El Bombus terrestris, habiendo co-evolucionado durante miles de años con estos patógenos en Europa, desarrolló resistencia a ellos. El B. dahlbomii, al no haber tenido contacto previo con estos microorganismos, carece de defensa inmunológica y muere en masa cuando se expone a ellos. Este fenómeno, conocido como “enfermedad emergente de fauna silvestre”, es análogo a lo ocurrido con los pueblos originarios americanos ante las enfermedades traídas por los colonizadores europeos.
Estudios del Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP) y de la Universidad de Chile documentaron la correlación entre la expansión geográfica del B. terrestris silvestre —que escapó de los invernaderos y colonizó el paisaje— y el retroceso del B. dahlbomii hacia el sur. La frontera de invasión del abejorro europeo avanza hacia el sur a una velocidad de aproximadamente 200 kilómetros por año.
La Campaña “Salvemos Nuestro Abejorro”: Ciencia Ciudadana y Conciencia Colectiva
Ante la urgencia de la situación, investigadores, organizaciones ambientales y voluntarios han impulsado la Campaña “Salvemos Nuestro Abejorro”, que combina acciones de monitoreo ciudadano, educación ambiental y presión para el fortalecimiento de las regulaciones sobre importación e introducción de abejorros.
El componente de ciencia ciudadana es uno de los pilares de la campaña: a través de aplicaciones móviles y plataformas digitales, ciudadanos de todo Chile pueden registrar avistamientos de abejorros con fotografías georreferenciadas. Estos registros alimentan bases de datos científicas que permiten monitorear la distribución actual del B. dahlbomii y del B. terrestris, detectar tendencias y evaluar la eficacia de las medidas de conservación implementadas.
Los registros ciudadanos han confirmado que el B. dahlbomii persiste en las regiones de La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos y Aysén, aunque con densidades poblacionales muy inferiores a las históricas. Los últimos refugios significativos parecen estar en zonas de mayor altitud y en áreas de bosque nativo continuo, donde el contacto con el B. terrestris es menos frecuente.
La Importancia Ecológica de Bombus dahlbomii como Polinizador
El B. dahlbomii no es solo un insecto carismático: cumple un rol ecológico de primera importancia en los ecosistemas nativos del sur de Chile. Su gran tamaño y su larga probóscide (lengua) lo hacen capaz de polinizar flores con corolas profundas que otros insectos más pequeños no pueden alcanzar, incluyendo especies de la familia Solanaceae, Fabaceae y Lamiaceae nativas del bosque templado lluvioso.
Algunas plantas nativas, como el copihue (Lapageria rosea), flor nacional de Chile, parecen depender principalmente de este abejorro para su polinización efectiva. La disminución del B. dahlbomii podría tener efectos en cascada sobre la reproducción de las plantas nativas que poliniza, afectando la regeneración de los bosques y la producción de frutos silvestres que alimentan a aves y mamíferos nativos.
Regulación y el Rol del Estado en la Protección del Abejorro Nativo
En Chile, el Bombus dahlbomii fue incluido en el listado de especies clasificadas según su estado de conservación en la categoría de “Vulnerable” por el Ministerio del Medio Ambiente. Esta clasificación implica que el Estado reconoce oficialmente el riesgo que enfrenta la especie y establece la obligación de implementar medidas de recuperación.
La regulación de la importación y uso de abejorros exóticos ha sido objeto de debate entre los sectores agrícola y de conservación. La industria hortícola depende de los abejorros comerciales para la producción de tomates, pimientos y otras hortalizas de invernadero, lo que genera tensión con las necesidades de conservación del polinizador nativo.
Las propuestas de solución incluyen: el desarrollo de técnicas de cría en cautividad del B. dahlbomii para su uso comercial en reemplazo del europeo, el diseño de invernaderos herméticos que impidan la fuga de los abejorros exóticos, el establecimiento de corredores biológicos libres de B. terrestris para permitir la recuperación del nativo, y el fortalecimiento de los controles fronterizos para evitar nuevas introducciones accidentales de patógenos.
Qué Puede Hacer la Ciudadanía para Proteger al Abejorro Nativo
La conservación del B. dahlbomii no es solo responsabilidad del Estado y de los científicos: cada ciudadano puede contribuir activamente. Plantar flores nativas en jardines y balcones —como el copihue, el maqui, la quila, el canelo— proporciona recursos florales para el abejorro y otros polinizadores nativos. Evitar el uso de pesticidas, especialmente insecticidas, reduce la mortalidad directa de los insectos beneficiosos.
Participar en los programas de monitoreo ciudadano, reportar avistamientos a través de las plataformas habilitadas y difundir información verificada sobre la situación del abejorro son acciones de alto impacto para sensibilizar a más personas. La conservación de los ecosistemas nativos que lo albergan, como los parques nacionales y las áreas silvestres protegidas del sur de Chile, es igualmente fundamental para garantizar la supervivencia de largo plazo de esta especie única e irremplazable.
El caso del Bombus dahlbomii es un recordatorio de que la introducción de especies exóticas puede tener consecuencias devastadoras e irreversibles sobre los ecosistemas nativos, y que la prevención —a través de regulaciones estrictas sobre biocomercio y control de especies invasoras— es siempre más efectiva y menos costosa que la remediación.